El estar embarazada, es un hecho trascendental y muy especial en la vida de toda mujer, por lo mismo se tendrá que lidiar con ciertas molestias, las cuales se verán agudizadas durante el verano.
El metabolismo de una gestante cambia mucho, por ello la temperatura corporal se percibe como en dos grados más de los reales, teniendo como consecuencia una sudoración excesiva y sofocos; y esto unido a las altas temperaturas de la época, provoca un estado de fatiga muy molesto. Para minimizar esas molestias a continuación le sugerimos:
-Evitar comidas copiosas, e incrementar en su dieta las frutas y verduras, para evitar el estreñimiento.
- Hidratarse continuamente, ya que se suele perder líquidos fácilmente por la sudoración y fatiga.
- Disminuir el consumo de sal, para evitar la retención de líquidos y aumento de la tensión arterial.
- Utilizar ropa fresca y calzado cómodo. Descansar el tiempo que sea necesario.
- Y si está pensando en salir de viaje, le recordamos que el mejor momento es durante el segundo trimestre, ya que antes aún puede estar cursando primeras molestias (vómito, mareos, náuseas) y después pueden aparecer complicaciones por lo avanzado de la gestación, por lo que no deberá ir muy lejos de su especialista.














